Cómo lo probamos
Todo se llevó a cabo en un laboratorio independiente en Corea, no en mi propia clínica.
Esto fue crucial porque necesitábamos un centro neutral sin ningún interés en los resultados para garantizar una objetividad total.
Inscribimos a 43 mujeres en tratamiento de GLP-1 (Mounjaro, Ozempic...) con pérdida de cabello confirmada y tuvimos supervisión de un dermatólogo en cada visita.
Las mujeres se lavaron el cabello en el laboratorio en duchas especiales diseñadas para capturar cada pelito que caía.
Los investigadores recogieron esos cabellos, los secaron durante 48 a 72 horas y luego los contaron a mano. Uno por uno.
Incluso separaron cada cabello por longitud para distinguir entre el nuevo crecimiento que se está produciendo y las hebras maduras que realmente se están perdiendo.
Esa distinción es importante. La caída del cabello corto es un proceso normal de renovación capilar.
Pero el cabello largo —las hebras maduras que han estado creciendo durante meses— es el que da volumen.
Cuando se cae, significa que el efluvio telógeno está demasiado avanzado para retener lo que el folículo produce.